25 de febrero de 2010 12:36 PM
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El campo demandará más de 35 millones de litros de gasoil

El segmento de la campaña 2009/2010 que sobreviene en lo inmediato se presenta, a priori, como récord en muchos aspectos y los especialistas aseguran que el incremento en el consumo tanto para la trilla como para el flete será mucho mayor que el año anterior donde predominó la sequía. Ya se empiezan a levantar voces alertando que el actual escenario generará inconvenientes a los productores que esperan rendimientos impactantes.

Como sucede con muchos tópicos en la provincia de Entre Ríos, resulta harto complejo hacerse de estadísticas sobre algunos aspectos clave de la vida económica. El indicador que revela cuál es el total de gasoil que demandó en la provincia la cosecha gruesa de 2009 no es la excepción, y la ausencia de este número no permite dilucidar cuál es la diferencia en uso de gasoil que se necesitará para el proceso que está a punto de comenzar en toda su plenitud.
De acuerdo a un relevamiento que realizó EL DIARIO, el consumo que viene entre marzo y junio se ubicará por encima de los 35 millones de litros de gasoil para lo que resta cosechar de sorgo, de maíz, que no será tan descollante lo mismo que el arroz, y la importante campaña de soja que se avecina para abril y mayo. Y que no parezca poco en un marco donde la ausencia de naftas en los surtidos ya genera problemas en la vida citadina.
De allí que entidades del campo ya han empezado a analizar el tema puertas adentro y comenzarán a hacer escuchar sus angustias a las autoridades públicas para adelantarse a un problema que ya conocen: la falta de gasoil en plena cosecha.
Algunos medios nacionales ya se posicionaron en este punto, como el matutino Ámbito Financiero que lo reflejó como una escasez “que genera incertidumbre”.
A diferencia del año anterior donde predominó la seca, en esta campaña las profusas lluvias abren expectativas inmejorables en cuanto a rendimientos tanto en los productores como en las autoridades públicas, aunque no tanto así en la posibilidad de cosecha y fletes ya que el suelo y los caminos están al borde de la saturación hídrica.
De acuerdo a lo expresado por Gonzalo Álvarez Maldonado, titular de la Federación Entrerriana de Cooperativas (Fedeco), la entidad está evaluando la situación en todos los lugares para comenzar a debatir el problema. Reconoce que actualmente, el problema de la escasez no se advierte porque aún no ha comenzado el trabajo duro y porque las recurrentes lluvias impiden un movimiento de maquinaria. “Hasta el momento no hubo uso masivo por las lluvias, pero si se está evaluando el tema con mucha preocupación”, adelantó el dirigente.

NÚMEROS. Las proyecciones que maneja el programa Siber de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos y la Estación Experimental Entre Ríos del INTA permiten elaborar un mapa aproximado del consumo que tendrá la provincia cuando cosechadores y camiones ganen los campos para levantar la producción.
Se supone que se levantará maíz de 165 mil hectáreas, con un rendimiento de 7 toneladas por hectárea, el sorgo superará las 110.000 hectáreas con 6 toneladas por hectárea, y el girasol casi no fue opción para los productores. En tanto la soja –de acuerdo a las estimaciones generales– tendrá rendimientos asombrosos.
La oleaginosa vedette fue sembrada en cerca de 1.400.000 hectáreas, y se espera un rinde promedio de 2.5 toneladas por hectáreas.
Estos números abrirían la puerta de una cosecha récord que demandará un gran flujo de gasoil que aún resulta incierto saber si llegará a la provincia para esos días.
Las 3.500.000 millones de toneladas que rendirá la soja estaría demandando cerca de 16.800.000 litros sólo en trilla, en tanto que en materia de flete se llevaría 7 millones de litros más, con la salvedad que en el campo se están armando de silobolsas porque se estima que mucha soja no podrá salir de la provincia en el corto plazo por el estado en que la lluvia dejará los caminos.
Así, sólo en soja se demandará unos 23.800.000 litros.
En maíz se estima que las cosechadoras ocuparán 1.980.000 litros, que sumado a los 2.310.000 que se usarán para transportar el 1.155.000 de toneladas se llega a un total de 4.290.000 litros.
El sorgo, en tanto, tendrá un impacto menor.
Se espera que la trilla ocupe 1.320.000 litros para levantar 66.000 toneladas, que exigirán el mismo número para transportarla, lo que hace un total para este cultivo de 2.600.000 litros de gasoil.
Resta mensurar el arroz, que tiene un promedio estable de unos 25 litros promedio de gasoil por cada una de las 90 mil toneladas que tiene la provincia cultivada. De acuerdo a los especialistas, habrá un rendimiento de 7 toneladas por hectárea, con un promedio de flete regional mucho menor de los 300 kilómetros que demandan los otros cultivos.
Con esto, el arroz impactará en el total del consumo de gasoil con 2.250.000 litros.
De este modo, la estimación permite arriesgar el total de gasoil para la gruesa en 32.940.000 litros.
En este número coincide Abel Sabotigh, vicepresidente de la Bolsa de Cereales, entendiendo que se ubicaría en esos valores, ante la consulta de esta Hoja.
Sin embargo, el titular de la Dirección de Agricultura de Entre Ríos, Fernando Arbitelli, aporta un dato técnico que impacta en el indicador.
“El año pasado fue uno de los peores años, por la sequía. Para este año hay una perspectiva muy buena, y cuando la maquina trilla y hay un buen rendimiento funciona a menor velocidad y eso hace que el consumo aumente un 10 15 %. Al haber un mayor tonelaje también se incrementa el flete y el consumo de gasoil, obviamente. Muchas secadoras trabajan también a gasoil, y todos hace que al cálculo final haya que agregarle un 10 o 15 % en estos conceptos que aumentan el consumo de combustibles”, advirtió el funcionario. Esto colocaría el nivel de consumo por encima de los 35 millones de litros.

MEDIDAS. Alfredo Bel, de Federación Agraria, también mira el tema con cierta preocupación.
El dirigente advierte que tiene “registradas cuatro o cinco estaciones de servicio que en la cosecha de trigo no tuvieron gasoil, que faltó en muchos lugares, y que hubo que buscar alternativas”. “No tengo idea del origen del problema, pero se que en anteriores situaciones hubo que importar gasoil”, agregó.
“El consumo nacional de gasoil ha bajado, la mayoría de los autos son nafteros y sin embargo la experiencia nos marca que hay problemas. Los hubo con el trigo y en 2006 debimos cortar la ruta porque no había gasoil” dice Bel. El dirigente también prescribe que este será un año para guardar granos por el estado de los caminos, pero si llegara a faltar gasoil para la cosecha sería lapidario”, resumió.
Desde la Bolsa de Cereales dicen que todavía no ven el problema por la ausencia de movimientos por las lluvias, pero que esta semana mantendrán reuniones con todos los consejeros donde el tema será sin duda materia de análisis, ya que “lo están previendo con cierta incertidumbre”.
En el mismo sentido, y si bien adelanta que no ha recibido aún ningún reclamo del sector, Fernando Arbitelli asegura que hoy tiene prevista una reunión con el secretario de la Producción, Roberto Schunk, donde el avance de la campaña será un tema de agenda y tomarán nota de esta potencial complicación.
“Hay que tomar recaudos porque el problema no lo tienen todas las provincias, y Entre Ríos sufre por esto, y ante una cosecha récord hay que extremar las precauciones. La Secretaría de la Producción va a trabajar en este sentido, porque las perspectivas de cosechas son muy buenas y todas las variables deben estar a la altura”, precisó el director de Agricultura.

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