26 de febrero de 2010 08:24 AM
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Retener después de la liquidación

La sangría de hembras comienza a frenarse con miras a recomponer los rodeos de cría

Las Peñas. En medio de potreros con maíz y soja que fueron adueñándose de los dominios que en otros tiempos ocupaban las pasturas megatérmicas (Grama Rhodes, Gatton Panic, panicum coloratum ) para engordar novillos, los pocos ganaderos que quedan en esta zona del norte cordobés fruncen el seño cuando se les recuerda la frase de la Presidenta, que aludió a una retención especulativa de la hacienda por parte de los productores. El precio de la carne aumentó porque ha llovido mucho y entonces se mantiene toda la hacienda en el campo para alimentarla y engordarla más, así van a ganar más dinero", había disparado Cristina hace un par de semanas en el furor de la suba de la carne en Liniers y en los mostradores. Jorge Ambrosino, administrador del establecimiento Las Peñas, y Carlos Maceda, de Las Tres Gracias -este último en la zona de Los Mistoles- abrieron la tranquera a La Voz del Campo para dejar una impresión coincidente: el rebote de los precios y el corte de la sequía les ha cambiado el estado de ánimo. Pero la actual retención tiene diferentes componentes: fue precedida de una fortísima liquidación ganadera y del stock de hembras; ahora se busca reponer las vacas y la política oficial, que seguiría haciendo presión sobre la oferta, pone en dudas la fase de recomposición que, además, demandará tiempo. "Ahora va a haber más retención de hembras porque, en este precio, el productor va a querer tener terneros y carne. Esa retención va a hacer que falte carne en el mostrador y el Gobierno quiere que el asado esté barato", dice Maceda, para refrescar que la actual retención estuvo precedida de una fase de liquidación ganadera. "Hace seis años, cuando se empezó a achicar mi plantel, mi rodeo y mis ganas de ser ganadero, ya se veía que el perfil de la política ganadera y de carnes era inadecuado. Me hacía acordar a la política de (José) López Rega (ministro en los años ’70 de Juan e Isabel Perón) en la época de la veda, que le hizo mucho daño a la ganadería", dice. Rehacerse de madres. Alrededor de la misma mesa, donde acompañan varios peones -para certificar que la ganadería moviliza el empleo local#8212;, Ambrosino refuerza la idea de que la actual retención no es especulativa. "El criador tiene que recomponer el plantel que perdió, tiene que rehacerse del rodeo. No se trata de una retención especulativa". Y explica que el productor que tenía 80-100 madres y tuvo que sacrificarlas a precios de liquidación por efecto de la sequía o por el mal estado de la hacienda, ahora las tiene que reponer con animales propios que ya no engrosarán la oferta para faena, porque no está en capacidad financiera para adquirir los vientres que perdió. El freno a la sangría de madres es uno de los efectos de la mejora de precios y uno de los flancos de una retención que apuntaría a una recomposición de stocks que no se producirá de la noche a la mañana. Los números mandan. En Las Tres Gracias, que realiza ciclo completo y cuenta con un rodeo de elite Aberdeen Angus y un manejo con buena tecnología (inseminación con semen importado, estacionamiento de los servicios, sanidad y manejo forrajero) hubo un cambio de estrategia: el campo "se partió en dos" para dar lugar a la producción de granos. En el caso del establecimiento Las Peñas cedió potreros a la agricultura y movilizó la actividad ganadera de cría y recría hacia la zona de sierra.

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