27 de febrero de 2010 08:39 AM
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Baja el precio de la hacienda, pero no se trasladaría a la carne

Ayer, en Liniers, cayó 9,67%; los especialistas creen que persistirá el déficit estructural de ganado

En medio de la polémica por la carne, los precios de la hacienda ayer tuvieron un respiro. Con una entrada de 8961 animales, superior en un 43,2% a la del miércoles pasado, el Indice General del Mercado de Liniers (concentra las operaciones con todas las categorías) cayó un 9,67%, al pasar de 5,255 a 4,747 pesos por kilo. Además, el Indice Novillo retrocedió un 8,07%, al variar de 5,479 a 5,037 pesos por kilo. Pero, pese a la retracción de los precios del ganado, que según los especialistas podría descender algunos centavos más, hay dudas de que al público puedan registrarse importantes bajas. Esto pese a que ya hay una reducción del consumo, que los carniceros contabilizan en torno del 30% y a que, aunque con menor proporción que otros años, el mes próximo habría más oferta en el mercado, algo vinculado con que se va reduciendo el forraje disponible en los campos. "Definitivamente, los precios [por el valor de la hacienda] se ajustaron y todavía puede haber algún ajuste más. Pero no me imagino que bajen al público. Esto es estructural. El consumidor va a comer menos carne y la va a pagar más", comentó Víctor Tonelli, consultor en carnes. Con la palabra "estructural" Tonelli se refiere al faltante de hacienda en el mercado. De hecho, según distintas fuentes, se calcula que este año se faenarán entre 4 y 5 millones de cabezas menos. Además, se estima que, entre la liquidación forzada por los bajos precios de los últimos años y la sequía, en la Argentina el stock se redujo en 8 millones de cabezas comparándolo con cuatro años atrás. Ayer, el ministro de Economía, Amado Boudou, se volvió a referir a la polémica por la suba de este producto. "Estamos viendo que en el mes de marzo vamos a tener un decrecimiento muy importante en el precio de la carne", expresó el funcionario. Este producto tiene una ponderación del 4,5 por ciento en el índice de precios que releva el Indec. No obstante, pese a los deseos de Boudou, la situación parece bien distinta. "No creo que los precios vayan a bajar al público, porque la suba del novillo y de la carne a salida de fábrica fue superior a la del mostrador", señaló Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carne y Derivados de la República Argentina (Ciccra). En este contexto, Ignacio Gómez Alzaga, consignatario de hacienda, agregó: "Puede bajar un poco, pero no demasiado porque hay una falta estructural de la oferta". Según el consignatario, lo que ocurrió ayer en el Mercado de Liniers tiene que ver con que los precios están buscando "un nivel ajustándose a la oferta y la demanda". En esa plaza concentradora, en lo que va del año la entrada se redujo entre 25 y 30 por ciento. ¿Puede haber más oferta para que la carne baje el mes próximo?, le preguntó LA NACION al consignatario. "No creo que en marzo haya una oferta tan grande como para que baje la carne", respondió Gómez Alzaga. Impacto en el consumo Mientras tanto, Alberto Williams, vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Capital Federal, consideró que la baja en Liniers "debería trasladarse" al público. Sin embargo, señaló que no saben a qué valor les van a entregar la media res los frigoríficos. Según Williams, "si no hay una buena oferta (de ganado), los precios (al público) se van a mantener, salvo que el consumo caiga mucho". Para el representante del carnicero, el consumo cayó al menos 30 por ciento en las últimas semanas, pero aún así los precios no bajan porque no hay oferta suficiente. "Los consumidores no convalidan los precios y hay cortes que no se pueden vender, pero no bajan porque no hay oferta; ojalá entre más hacienda, porque si ingresa más tendrían que bajar. Por ahora el mercado no baja todo lo que tiene que hacerlo", afirmó a LA NACION. Según Williams, hay carniceros que igual ya redujeron precios de algunos cortes como asado. Aunque de manera leve, según el representante de los carniceros, la media res experimentó una disminución en su precio. Según Williams, después de haber estado en torno de 15,50 pesos el kilo, cayó a un rango de entre 14,50 y 14,80 pesos el kilo. De algún modo, la baja del consumo ya se está sintiendo en la cadena en general. Según Tonelli, el consumo de enero, que se ubicó en torno de 62 kilos por habitante (proyectado anualmente), en lo que va de febrero ya está en torno de 60 kilos por habitante. Otro dato: la faena también está en baja. En este sentido, según datos que manejan en la industria cárnica, en febrero ya disminuyó entre 30 y 50 por ciento. En igual mes del año pasado, la faena superó el millón de cabezas, pero ahora esa cifra sería sensiblemente menor. No por nada, en el sector frigorífico ya se respira un clima de preocupación por los puestos de trabajo en el rubro. "Esto ya ha provocado suspensiones", apuntó Schiariti. En plena polémica, para la Sociedad Rural Argentina (SRA) la participación del productor en el precio final de la carne continúa siendo baja. "Está en un 24 por ciento, lo cual es baja contra el 30 por ciento de otros momentos", comentó Ernesto Ambrosetti, economista en jefe de la Sociedad Rural Argentina (SRA). Precisamente, eso fue lo que ocurrió en 2005, cuando la participación del productor era del 30 por ciento. Para Ambrosetti, "por más que caiga en Liniers, en las carnicerías se refleja ínfimamente [la caída del precio]". De acuerdo con un trabajo de la entidad, hoy el valor promedio de los cortes al público es de 28 pesos el kilo. En 2005 la carne vacuna valía, en términos promedio, ocho pesos por kilo

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