2 de marzo de 2010 06:55 AM
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Crecimiento con eje en las inversiones y en desarrollo social

LOS PLANES DE MUJICA

Uruguay, el país más chico de Sudamérica salvo las Guyanas, vivió con Tabaré Vázquez un crecimiento notorio que espera consolidar en el segundo mandato del Frente Amplio dirigido por José Mujica.

Según la CEPAL, el PBI creció a 6,3% anual, más que la media latinoamericana y apenas debajo de los que más lo hicieron en igual lapso, como Argentina a 6,8%. La crisis global de 2009 bajó el promedio, pero Uruguay -de nuevo, como otros países de la región- zafó de la recesión y se las ingenió para seguir expandiéndose al 2%. Ahora retoma la senda alcista, igual el vecindario.

"Nos consolidamos en bases sólidas y gracias a un boom inversor", dijo a Clarín el economista Fernando Antía. Uruguay, históricamente con tasas de inversión bajas (10 a 14% del PBI), saltó a casi 20% en 2009, nivel que tienen de piso sólo Argentina y las grandes economías del área. Fue gracias al campo, agroindustria, forestal, turismo, inmobiliaria, infraestructura y logística (portuaria, aeroportuaria). Y ahora Mujica encarará la red ferroviaria, más mejoras portuarias y el cambio de matriz energética.

"Tradicionalmente exportábamos carne, lana y cuero. Hoy se diversificó y pesa más el agro que el ganado", agregó Antía.

El país oriental tiene superávit externo en servicios y eso, más las inversiones, le crea el "problema" de la afluencia de dólares, que fortaleció el peso: lo saben los argentinos quejosos al veranear aquí. Y empieza a golpear la competitividad, matizada con buenos precios de sus exportaciones.

"Está en el radar, será un tema para el futuro ministro de Economía, Fernando Lorenzo", confió a este diario un colaborador de su equipo. Mujica y Danilo Astori, el vice, quieren un país "agro-inteligente", pero cuidadoso del medioambiente. Tabaré creó la Agencia Nacional de Innovación y su sucesor subrayará la incorporación de tecnología, un mayor desarrollo del plan Ceibal en educación (entrega de computadoras) y fomento de carreras y becas vinculadas al conocimiento en general.

Lo social, desde luego, es prioridad del Frente, sus bases y organizaciones de izquierda. Con Tabaré, la pobreza bajó dos tercios a 21% y la indigencia a la mitad, 2% (la desigualdad social no se movió demasiado). Pero Mujica quiere desterrar el hambre y paliar más la pobreza. También, avanzar en vivienda, gran déficit de los uruguayos, que ya no hablan de "cantegriles" (villas miseria) pero nombran lo mismo con otras palabras. Autoconstrucciones, fomento estatal, cooperativas, presos trabajando y hasta el Ejército al que Mujica enfrentó cuando era guerrillero están llamados a la tarea de desarrollar los planes de vivienda.

Astori subrayó otra meta, en las cárceles. Hay una población carcelaria muy alta, 9 mil personas, y el país recibió un informe lapidario de la ONU sobre, por ejemplo, las condiciones de hacinamiento de la cárcel irónicamente llamada Penal de Libertad. La pasta base (el paco) es otra realidad dramática de los jóvenes más excluidos y su asociación con la criminalidad compite con lo que pasa del otro del Río de la Plata

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