3 de marzo de 2010 07:37 AM
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Uruguay   –   El contexto para la agropecuaria sigue siendo sumamente favorable

El agro va a crecer en forma más pareja en comparación con 2009, cuando el crecimiento fue casi exclusivo del sector agrícola

La gran diferencia que se notará este año en la producción agropecuaria va a estar en el mejor desempeño de los sectores lácteo y cárnico, afirmó el ingeniero agrónomo Eduardo Blasina, socio director de Blasina & Tardáguila Consultores, al analizar las perspectivas de crecimiento del agro uruguayo en 2010. A continuación un resumen de la entrevista. -¿Cómo prevé que evolucione el sector agropecuario uruguayo en tanto la economía mundial va saliendo de la crisis económico-financiera? -Habrá que ver si, en definitiva, la economía global confirma la salida de la crisis y, en tal caso, cuál será el ritmo de la reactivación. Europa, que luce bien complicada, es un mercado de gran importancia para la carne vacuna. En tanto se confirme el fin de la recesión en el viejo continente y, especialmente, si empieza un nuevo ciclo de crecimiento económico normal a nivel mundial, el sector agropecuario va a seguir en la misma tónica de firmeza que ha sido característica desde 2003 en adelante. -El producto agropecuario bruto creció 2,2% el año pasado, según cifras del Anuario de Opypa. ¿Es previsible que se acentúe el crecimiento del agro en 2010? -Este será un año de expansión, quizás a una tasa algo mayor. Toda la producción va a crecer en forma más pareja en comparación con 2009, cuando el crecimiento fue casi exclusivo del sector agrícola. La gran diferencia que se notará este año va a estar en el mejor desempeño de los sectores lácteo y cárnico. En la lechería habrá una disparidad muy importante con los volúmenes de producción de 2009. En la ganadería de carnes, se empezará a recomponer la cría, aunque este aspecto no se exprese plenamente en el producto bruto del sector, y se incrementará mucho el peso de faena de novillos y vacas. Como arrastre del año pasado, la producción de 2010 reflejará un año excelente para la soja y el maíz que tienen cada vez más peso en el conjunto de la producción. -¿Cuáles son los riesgos que va a enfrentar el productor agropecuario este año? -En el corto plazo, el riesgo más importante es la valorización excesiva del peso uruguayo con respecto al dólar, que en lo que va de 2010 se ha despegado significativamente de lo que sucede con la moneda en Brasil. Esto nos afecta porque el mercado brasileño es el último gran refugio de competitividad que le queda a Uruguay, no sólo para las exportaciones directas de ciertos rubros agropecuarios como el arroz, sino también para las exportaciones cárnicas a terceros países, en donde se compite con nuestro vecino norteño. Además, la venta de insumos para el agro, tales como raciones, productos agroveterinarios, alambre, etc., ha prosperado estos últimos años debido a sus precios más baratos en pesos uruguayos que en reales. También preocupa la persistencia del desfase del valor del dólar en Uruguay con la inflación interna que ya suma varios años y que encarece la producción cárnica, entre otras. Por otra parte, debe tenerse en cuenta un factor agronómico para la próxima zafra de cultivos de invierno, básicamente trigo y cebada, ya que va a continuar el efecto de El Niño con lluvias abundantes, lo que implica un riesgo sanitario para esas cosechas. Además, existe un riesgo de mediano plazo por la tendencia al aumento de la frecuencia de fenómenos climáticos extremos. Pese a esos dos factores -tipo de cambio y clima-, el contexto para la producción agropecuaria uruguaya sigue siendo sumamente favorable. Ganadería -A fines de 2009, la suba del precio del ganado gordo sorprendió a los productores. ¿Qué elementos podrían contribuir a que esa tendencia alcista se sostenga en el correr del año? -A fines del año pasado se empezó a percibir una actitud de más confianza de los consumidores europeos que volvieron a demandar cortes cárnicos de calidad. Eso se trasladó a los precios de los cortes Hilton y los del mercado ruso y así los frigoríficos estuvieron en condiciones de trasladar mejores precios. A su vez, las excelentes condiciones forrajeras en una primavera y un verano tan lluviosos, permitieron que los ganaderos administraran las ventas y optimizaran la ganancia de peso de sus animales. A eso se va a sumar una menor competencia de Argentina. En el otoño es factible un aumento importante de la oferta de novillos que podría moderar la situación de precios. En el balance, todo hace pensar en un muy buen año para la ganadería, aunque la situación financiera más frágil de Europa, especialmente de Grecia, que ha debilitado al euro, podría afectar negativamente el precio de las exportaciones de carne uruguaya. -¿Está el sector ganadero en condiciones de responder a una mayor demanda de reses este año dadas las consecuencias de la extensa sequía, la crisis forrajera de 2008-2009, así como la anunciada caída de las exportaciones de carne argentina? -Los invernadores ya están teniendo que pagar muy caro el ganado de reposición y, en el mercado del ganado gordo, hoy la demanda supera a la oferta. Esta se va a restablecer en el otoño porque, por ahora, los productores prefieren retener sus animales para que continúen ganando kilos dadas la abundancia de pasturas y la progresiva suba del precio de la hacienda. En el mercado de terneros y novillos chicos, los precios van a seguir muy altos dando la señal que precisa la cría para recomponer lo más rápido posible la producción tras la sequía, cuyos efectos no desaparecerán totalmente hasta 2014. En este subsector se va a dar un problema estructural por falta de terneros durante este año y, posiblemente, también en el próximo. En resumen, la ganadería va a tener restricciones en la oferta hasta que se recomponga la producción de terneros, lo cual implica un proceso biológicamente lento. -¿Cómo va a evolucionar el nivel de faena de vacunos este año? -Los niveles de la faena de este año van a ser muy parecidos a los de 2009 en cantidad de animales. Sin embargo, el volumen de carne que se produzca será mayor porque se van a faenar muchos novillos gordos, con más de 500 kilos de peso, mientras que el año pasado se enviaron a los frigoríficos muchas vacas flacas por la sequía. -¿Podría la mayor concentración de plantas frigoríficas en manos de empresas brasileñas distorsionar los precios internos del ganado? -Hasta ahora esa situación no se ha dado. A partir de 2010 el comienzo de las actividades del frigorífico de capitales británicos Breeders & Packers en Durazno será un nuevo factor que incrementará la competencia ya que será uno de los principales operadores en el mercado local. Por otra parte, la actual abundancia de ganado gordo que permite a los productores administrar sus volúmenes de venta y una probable mayor demanda de carne del exterior durante este año hacen que el mayor poder de negociación en el mercado se mueva del lado de la oferta. -El stock ovino uruguayo ha experimentado una caída muy fuerte en las últimas décadas. Como los precios internacionales de la carne ovina están en niveles interesantes y hay tierras disponibles en campos no agrícolas para la cría de ovejas, ¿se podrá retomar el crecimiento de las majadas en los próximos años? -No hay factores específicos que lo hagan inviable. Estimo que el año 2010 marque un punto de inflexión para que la población ovina comience a crecer sostenidamente al existir señales muy positivas en cuanto a los precios, tanto de la carne como de la lana. Además, hay un desequilibrio muy estructural entre oferta y demanda porque Nueva Zelanda ha reducido considerablemente su majada para dar lugar a la producción lechera y el stock ovino de Australia también ha decrecido debido a un acelerado proceso de desertificación. A su vez, la demanda de carne ovina de Europa y Medio Oriente se mantiene firme. En síntesis, la producción intensiva de carne ovina y la de lanas finas tienen un camino favorable para recorrer en los próximos años si se mantienen los actuales niveles de precios. No obstante, en la medida que se restablezca la normalidad financiera internacional, se va a retomar el avance de la forestación en Uruguay, lo cual es una amenaza para los ovinos. A diferencia de lo que ocurría dos o tres décadas atrás, las tierras destinadas a las majadas sentirá la competencia de las plantaciones forestales que pueden extenderse en las zonas de serranías y, en el mediano plazo, en los suelos de basalto. Lechería -¿Cómo interpreta las recientes inversiones extranjeras en el sector lácteo, básicamente las de la estadounidense Schreiber Foods y la brasileña Bom Gosto? -El interés de estas empresas obedece a que no hay muchos lugares en el mundo en los que se pueda producir la leche adicional que consumirá Asia en los próximos años. Uruguay tiene una muy buena red de productores eficientes con sistemas cada vez más ágiles de extensión. Las cuencas lecheras del sur del país, básicamente San José y Colonia, son vistas con interés por estas empresas, mientras los inversores neozelandeses han centrado su interés en desarrollar al sector en zonas en donde antes no existía la lechería. -Visto el ingreso de nuevos actores en la industria láctea, ¿se tiende a la concentración de la producción lechera con la consiguiente desaparición de los pequeños tamberos? -La tendencia a la desaparición de pequeños productores es un fenómeno mundial y, en cierta medida, local de larga data. Hay un ajuste derivado de la fuerte suba del precio de la tierra que determina que el arrendamiento sea importante en zonas lecheras que son "agriculturizables". Es decir, la desaparición de productores pequeños y medianos se da por un aumento en el costo de oportunidad del uso de la tierra, más que por problemas específicos de la lechería. Sin embargo, el proceso no debería agudizarse en los próximos dos años. Hay interés de todos los participantes del sector lechero -industria, gremiales, gobierno- para sostener a los pequeños tamberos y 2010 será un año de oportunidades para ese objetivo, ya que la producción de forraje es muy buena y el costo de producción será relativamente bajo. En resumen, la llegada de nuevos inversores va a desacelerar el ritmo de concentración de la lechería dada la mayor competencia que se genera. Cultivos -Los precios de los commodities agrícolas experimentaron fuertes fluctuaciones en 2009, cayendo de los niveles excepcionales que habían alcanzado en 2008, pero se recuperaron moderadamente en el segundo semestre del año pasado. ¿Qué nivel de precios se puede esperar este año? -Los precios agrícolas se van a sostener en niveles más altos que los del siglo XX, pero estarán presionados en la mayoría de los casos por la enorme producción alcanzada debido a factores climáticos favorables. Es el caso del trigo en Europa y la ex Unión Soviética, del maíz y la soja en Estados Unidos y en el Mercosur. La excepción será el arroz, que seguirá con un balance de oferta y demanda muy ajustado por el fenómeno de El Niño que arruinó cosechas importantes en Asia y por el bajo nivel del stock en Brasil. Ante eventuales problemas de escasez, el precio del arroz en 2010 estará más firme que el de los demás granos. -¿Cuáles serán los cultivos "estrella" de Uruguay, por volumen y por precio, en 2010? -Los cultivos de verano -maíz y soja- serán estrellas por su rendimiento, que más que compensarán un precio relativamente moderado, especialmente en el caso del cereal cuyo desempeño va a promediar 6.000 kilos por hectárea gracias al clima lluvioso. Por consiguiente, se estima una producción de 600.000 toneladas de maíz. La soja, cuyo volumen rondará los 2 millones de toneladas, se verá beneficiada por la combinación de precio y rendimiento, lo cual incentivará un nuevo crecimiento del área de siembra para la próxima zafra. El trigo y la cebada serán cultivos de cierto riesgo si persiste El Niño y Argentina logra recuperar sus niveles de producción. -Se prevé una producción récord de 1,7 millones de toneladas de trigo en 2010. Sin embargo, parecería que la calidad de buena parte de esta cosecha es de alta toxicidad. ¿Qué veracidad tiene ese rumor? -El trigo ha crecido en tándem con la soja y va a continuar creciendo en la medida que lo haga la oleaginosa. Es la revolución del doble cultivo, es decir trigo en invierno y soja en verano, y en algunas zonas de agricultura continua a través del uso de la siembra directa. Lo que ha ocurrido es una expansión muy fuerte de la superficie sembrada con una mejora leve, pero persistente, de su rendimiento. Este año la cosecha del cereal ha quedado dividida en tres grandes porciones. Una parte del trigo tiene aptitud para ser exportado sin inconvenientes. Una segunda parte presenta algunos problemas de calidad para el uso de su harina en panadería y, por tanto, se destina al mercado interno o se exporta a un menor precio que el trigo clase A. Hay una tercera parte que mayoritariamente se destina al consumo animal porque ha tenido problemas sanitarios, básicamente ha sido atacado por hongos debido a las persistentes lluvias. De acuerdo con la información disponible, es muy poco el trigo que ni siquiera sirve para la alimentación animal. Quizás, pueda ser un volumen considerable debido a que la actual cosecha es la mayor en la historia triguera de Uruguay, pero su porcentaje no es importante en el total producido.

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