4 de marzo de 2010 02:31 AM
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Según un estudio, las vacas prefieren consumir las hojas obtenidas fácilmente

Si hay muchas hojas creciendo al alcance fácil de la lengua del bovino pastante, se necesita menos tiempo y menos tierra para producir el ganado vacuno, según científicos del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) y la organización Dairy NZ (Sector Lechero de Nueva Zelanda).

Es posible que los ganaderos puedan decidir sobre la duración de pastoreo del ganado bovino en un pastizal, y el tamaño del pastizal, basadas en la altura de las plantas y la cantidad de sus hojas, según Stacey Gunter, quien es líder de la Estación de Investigación de Tierras de Pasto de las Llanuras Sureñas, mantenida por el ARS en Woodward, Oklahoma. Gunter trabajó junto con el investigador Pablo Gregorini y otros colegas en Woodward para demostrar este enfoque con bueyes en corredores encerrados en pastizales de trigo. Los pastizales se escogieron para representar una gama de variaciones naturales en la altura de plantas y la cantidad de hojas de esas plantas. Los bueyes se permitieron pastorear libremente en los corredores y se trasladaron cuando llegaron al final del corredor, sin tener en cuenta la cantidad de tiempo tomado por los bueyes. Durante el pastoreo, los investigadores grabaron en video a los bueyes, y dos observadores anotaron el número de bocados y los pastos tomados por cada buey. La mayoría de los estudios del comportamiento de pastoreo se realizan en "plantaciones artificiales", es decir, los pastizales especialmente sembrados o en parcelas pequeñas y bastante uniformes. Para proveer las mejores recomendaciones a los ganaderos, Gunter y Gregorini integraron investigaciones del tipo estándar con estos estudios de condiciones realistas de pastizales, las cuales son significativamente menos uniformes. Además del sabor y el nivel de nutrición de las hojas grandes, los bovinos buscan un acceso fácil a su forraje, con hojas altas en las plantas y un mínimo de injerencia por los tallos mientras los animales usan la lengua para rodear y quitar las hojas. Cuando había un dosel abundante de hojas deliciosas, los bovinos tomaron bocados más grandes y pudieron adquirir sus raciones diarias con menos gasto calórico. El resultado fue más eficiencia en el consumo. Gunter y Gregorini midieron la eficiencia de consumo dividiendo la cantidad total de plantas consumidas por cada buey por la duración de pastoreo. Este cálculo se denomina tasa de consumo de pasto, que es un determinante clave del aumento de peso en los bovinos pastantes. Los resultados de esta investigación fueron publicados en la revista Journal of Animal Science (Revista de Ciencia Animal).

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