4 de marzo de 2010 07:20 AM
Imprimir

Frigoríficos planean cerrar plantas por falta de hacienda y mayores costos

El aumento del 50% en el precio de la hacienda no parece ser un negocio para toda la cadena de la carne. Los frigoríficos aseguran que están trabajando a pérdida.

La industria frigorífica en la Argentina intenta sortear hoy las consecuencias de un aumento del 50% en el precio de la hacienda, producto del faltante de animales, sumado a las restricciones a las ventas externas en el caso de las firmas exportadoras y a un mercado interno que no convalidó las subas en las carnicerías. Y no logra hacerlo.
En todos los casos, los industriales dicen estar trabajando a pérdida y las empresas exportadoras que cuentan con más de una planta en el país ya analizan concentrar la producción, cerrando algunos de sus centros de faena, para reducir los costos extra que les genera su capacidad ociosa.
Las empresas extranjeras que entraron al mercado argentino a partir de mediados de la década son las brasileñas JBS-Swift y Marfrig, hoy controlante de Quickfood, y las estadounidenses Finexcor, de Cargill, y Tyson Foods. La primera empresa tiene siete plantas de faena en el país y su especialidad es la producción de termoprocesados. La dueña de Paty, por su parte, tiene ocho plantas; Finexcor, dos y Tyson, una.
Una fuente de la industria indicó a El Cronista que los números no cierran porque “no hay ganancias” y aseguró que de seguir esta situación, habrá que cerrar plantas.
Según estimaciones privadas, la actividad de los frigoríficos cayó 20% en los primeros dos meses del año, y se encuentra un 40% abajo del pico de faena de mediados del año pasado. Algunos estiman caídas superiores y aseguran que en febrero no se faenaron más de un millón de cabezas de ganado.
Aún así, desde otra industria un empresario dijo a este diario que pese a las mermas y a la innegable capacidad ociosa de las plantas “aún no hemos tomado decisiones” respecto de cierre de plantas o reducciones de jornadas laborales.
En condiciones de mercado similares se encuentran los frigoríficos no dedicados a la exportación. Según fuentes del mercado, varias plantas ya redujeron un día semanal de trabajo y faenan sólo cuatro días porque no hay qué faenar. En total, la industria frigorífica nacional emplea a unos 45.000 trabajadores y desde hace varias semanas el sector teme por la continuidad laboral de los empleados.
Pese a que algunos prefieren ser optimistas, no hay indicadores firmes de que la situación pueda mejorar. En marzo la demanda presiona por la vuelta de las vacaciones y según el vicepresidente del Centro de Consignatarios de Productos del País (CCPP), Jorge Aguirre Urreta, “los precios volverán a subir” tras un reacomodamiento que los bajó poco más del 10% en las últimas dos semanas.
En paralelo, con un nacimiento de terneros calculado en 2 millones de cabezas menos que el año pasado, según Iriarte la faena se estabilizará en los valores actuales.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *