5 de marzo de 2010 12:18 PM
Imprimir

Corriente de El Niño apura la cosecha de granos

En Estados Unidos comenzará, una vez superadas las bajas temperaturas de esta temporada, la siembra de maíz. Ésta resultará ser una campaña bastante atípica, pues los productores de este país deberán, en muchos casos, recolectar el remanente de la campaña anterior, que no pudo ser cosechado por culpa de las lluvias del final de ciclo y la nieve.

Los primeros pronósticos dan cuenta de lluvias por encima de lo normal durante las tareas de implantación, lo que podría determinar demoras en las tareas iniciales de siembra; esta circunstancia afirmó las cotizaciones de la nueva cosecha en Chicago. Algunos especialistas, como los analistas del Deutsche Bank, señalan que, a las probables demoras de siembra en Estados Unidos habría que agregar el riesgo de lluvias durante el período de recolección en Sudamérica, como consecuencia de la etapa final de la corriente de El Niño. Expertos en clima de nuestro país vaticinan que El Niño se despedirá con énfasis de la región y recomiendan iniciar la actividad de cosecha con premura, en las zonas en las que la maduración del cultivo lo permita.

Siembra abultada

De todos modos, y más allá de lo atípico de esta campaña en el Hemisferio Norte, los productores norteamericanos aprovecharán los buenos precios y la promisoria demanda de etanol para generar una abultada siembra que podría debilitar las cotizaciones más adelante. Varias firmas corredoras norteamericanas recomendaron comprar maíz nuevo y vender soja nueva en Chicago, aduciendo las probables demoras en la implantación del grano forrajero, lo que resulta ser una jugada bastante audaz y prematura, por lo menos a esta altura del año.

Las cotizaciones de los granos experimentaron una recuperación parcial en el último tramo del mes de febrero, luego de una caída constante en las cotizaciones en el plazo que medió entre el final del año anterior y la mitad del mes pasado. Según la especialista del mercado de soja de Prudencial Bache, Anne Frick, las cotizaciones de la soja para la posición mayo de Chicago registraron un bajo u$s 340 y un posterior rebote al área de los u$s 362. Para el corto plazo, y de no mediar inconvenientes en el tramo final de la campaña sudamericana, la analista presume que los precios no repetirán este último nivel nuevamente, con la salvedad de que esto depende en gran medida del entusiasmo de encarar ventas por parte de los productores de nuestra región.

Los precios de los commodities, en general, continúan amenazados por la renovada fortaleza del dólar en relación con el resto de las monedas, particularmente, la europea. Buena parte del recorrido alcista que las materias primas experimentaron en los últimos tres trimestres de 2009 fue atribuible a la debilidad de la divisa norteamericana, que generaba un mejor poder de compra en las economías de los demás países. Ahora, con un dólar más fortalecido, la continuidad del rally alcista se encuentra en duda y los operadores actúan con mayor cautela. La actividad de los fondos índice tampoco se ve tan activa como lo estaba sobre el final del año anterior. La marcha de la economía global cobrará mayor influencia en el mercado de granos luego de estimarse el resultado final de la campaña sudamericana y la intención de siembra estadounidense.

Informe

El próximo miércoles, el Departamento de Agricultura estadounidense (USDA) revelará un informe mensual de oferta y demanda. En esta oportunidad, cobra relevancia el ajuste que se realizará en la cosecha de soja norteamericana en cuatro estados: Georgia, las dos Carolinas y Virginia. En estas circunscripciones, la cosecha habría sido sobrestimada, y la posibilidad de una reducción en el volumen de producción final es casi segura. De todas maneras, la cosecha combinada de los cuatro estados alcanza solamente a 3,06 millones de toneladas, con lo que aun con un recorte del 10%, la cifra final se vería afectada en solamente 300.000 toneladas, poco significativa para el volumen de producción global de los Estados Unidos.

También en maíz podría haber algunas sorpresas, pues el USDA volverá a encuestar a aquellos productores que aún cuentan con maíz sin cosechar en los estados de Illinois, Michigan, Minnesota y Wisconsin para evaluar las eventuales pérdidas. A raíz de esta decisión, es probable que se asista a una caída en el área cosechada de alrededor de 95 mil hectáreas, que reflejaría un mayor abandono. Según el análisis de Prudencial Bache, la cosecha de maíz en ese país, con los ajustes del caso, reflejará una producción total de 332.770 millones de toneladas, levemente inferior a los 334 millones de toneladas reflejados en el último informe del USDA del mes de febrero.

Fuente:

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *