8 de diciembre de 2012 00:21 AM
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Apuestan a reactivar el consumo de manzana y pera

Presentaron un relevamiento de la cadena y propuestas para impulsar ventas.

 

Recuperar el mercado nacional. Esta pareciera ser la apuesta fuerte de quienes están hoy conduciendo los destinos de la fruticultura de Río Negro y Neuquén.

Uno de los argumentos que justificaría avanzar en esa dirección es el bajo consumo per cápita que se registra en nuestro país. En la actualidad un argentino consume 7 kg de manzana por año, cuando en 1997 adquiría 11,2 kg. Ante esta realidad, desde los organismos públicos se planteó el objetivo de elevar el consumo per cápita de manzanas a 8 kg, y en el caso de la pera a 2,3 kg.

Este es uno de los tantos resultados que surgen de un reciente relevamiento efectuado a consumidores de peras y manzanas, operadores mayoristas y las más importantes cadenas de supermercados del país.

La encuesta se encuentra enmarcada dentro del proyecto “Lineamientos estratégicos para el reposicionamiento de peras y manzanas en el Mercado Interno”, ejecutado por el Centro PyME-Adeneu, y financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI). El mismo fue presentado el pasado miércoles en el “Encuentro sectorial frutícola para el impulso del consumo de peras y manzanas en el mercado interno” que se llevó a cabo en la ciudad de Neuquén.

Los datos obtenidos por el relevamiento muestran que más del 90% de la fruta para consumo interno llega a los mercados concentradores, y en el segmento minorista, el 80% se comercializa en verdulerías, un canal que carece de la estructura adecuada para mantener la calidad de la fruta. Esto es importante dado que el estudio concluye también que las malas experiencias repetidas en el tiempo disminuyen la fidelidad al producto. A la hora de comprar, un 50% evalúa la relación precio-calidad, un 38% los atributos visuales y un 12% la recomendación de los verduleros. Las cualidades más valoradas por los individuos tanto en manzana como en pera son el color y la ausencia de magulladuras. Entre las menos se encuentran el aroma y la marca. Con respecto a esta última, el relevamiento señala que si bien los consumidores reconocen algunas marcas, no se destaca una discriminación en góndola que genera diferencial de precio o tratamiento. En relación a los precios un punto importante que destaca el informe es la baja elasticidad precio de la demanda, es decir, que ante una disminución del precio de la fruta, el aumento en la cantidad demandada no es suficiente para compensar la pérdida por el menor precio.

Por úlitmo, una conclusión importante es que la principal decisora de compra y consumidora es la mujer de 20 a 55 años; y que la forma habitual es en fresco.

Tras la presentación del proyecto el subsecretario de producción de Neuquén, Javier Van Houtte, destacó que “en un momento difícil para la fruticultura regional que se encuentren en un mismo espacio trabajando en un objetivo común a ambas provincias; instituciones como el Inta, Senasa, Funbapa; la universidad junto con los productores a través de la federación; las cámaras y las empresas nucleadas en Cafi, no es un tema menor, es un hecho a destacar que nos pone muy contentos y nos asegura que el rumbo elegido es el correcto”.

Por su parte, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de Río Negro, Alfredo Palmieri consideró que una de las cosas que le llamó la atención del estudio fue “que la incidencia de ventas en las cadenas de supermercados era menor y no llega al 10 por ciento. Esto nos pone ante el desafío de mantener la cadena de verdulerías y transporte mucho más controlada para seguir manteniendo el criterio de seguridad de nuestros alimentos”.

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