9 de marzo de 2010 06:55 AM
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Amenaza de una plaga agrícola

Si no se adoptan urgentes medidas, podría extenderse la llamada "polilla del racimo".

Sin que haya confirmación oficial de parte de los organismos sanitarios correspondientes, ha cundido la alarma entre los productores vitícolas sanjuaninos ante la información de un insecto sumamente dañino que ataca a la uva, descubierto en una finca de Mendoza.

La denominación de la peste es Lobesia botrana, que afecta a casi toda Europa, Asia y el norte de África, donde es endémica, pero también se encuentra en nuestro continente y más precisamente en Chile, desde donde se habría contagiado un viñedo ubicado en el departamento mendocino de Maipú, de acuerdo al adelanto formulado el sábado último por el Suplemento Verde de este diario.

Según la especie, el insecto hallado en una trampa de detección, en la citada finca de Maipú, hace pensar a los expertos que es la temida polilla del racimo, o Lobesia botrana, aunque todavía falta confirmar con exactitud si se trata de esta plaga, ya que existen otros insectos que podrían confundirse con el depredador. La confirmación, que no debería demorarse, deben suministrarla las autoridades del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), aunque ya dispusieron, con buen criterio, marcar en cuarentena un radio de acción de 2.500 hectáreas, impedir la salida de uva en fresco de Mendoza y tomar recaudos sanitarios para impedir su propagación. También se prohibió la exportación de uva en fresco, salvo que esté precintada la carga (certificado de Senasa); lo mismo que barbechos, plantines, maquinaria y/o envases desde Mendoza al exterior, salvo con los recaudos mencionados; y la circulación de la uva mendocina para consumo en el territorio nacional.

No obstante estos recaudos, San Juan no debe quedarse de brazos cruzados, incluso si se llegara a determinar que ha sido una falsa alarma. Nuestra provincia, por sus características geográficas, tiene un aislamiento natural que favorece a la sanidad vegetal y animal, pero ahora es fácil vulnerar al desierto que nos rodea. El tránsito vehicular y de personas, por diferentes medios, puede determinar un contagio directo, más todavía en época vendimial por el traslado de cajones, maquinaria, pallets y otros elementos de cosecha.

La emergencia demanda la intensificación de los controles viales ubicados en las principales rutas de ingreso a nuestra provincia, caso de los de Bermejo, El Encón y San Carlos, en particular la labor de este último. La polilla del racimo ha encendido la luz de alerta, pero también existen otras plagas agrícolas que merecen cuidado y no siempre se actúa con la rigidez necesaria.

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