10 de marzo de 2010 04:24 AM
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En Agricultura primó la buena voluntad

La primera reunión de la comisión en diputados estuvo signada por una fuerte dosis de ganas. Hasta el oficialismo prestó un quórum que la oposición no tenía. Tras un estudio de asesores, los legisladores comenzarán a tratar una ley para la Oncca en quince días.

Con 20 legisladores sentados (luego se sumaron otros), y una sala llena, se dio inicio a la sesión de la primera reunión de la comisión de Agricultura con un temario elaborado por la presidencia que conduce Ricardo Buryaile (UCR-Formosa) donde el tema “comercialización” y la “Oncca” ocupaban el grueso de la agenda.

De ocho iniciativas de ley, siete tenían que ver con la comercialización de distintos productos agropecuarios (carne y granos) y el octavo no estaba lejos, ya que proponía un régimen de comercialización de trigo con compras del Estado.
“Sin dudas uno de los problemas más importantes es el de la comercialización”, abrió el fuego Buryaile. El legislador reconoció que las iniciativas incluidas en la agenda eran como “agua y aceite”, pero aclaró que “no quise excluir a ninguno” de los proyectos.
“Nuestro objetivo es sacar soluciones, no vetos”, dijo para reforzar el espíritu conciliador y aplacar la mirada desconfiada del oficialismo, que a lo largo de la reunión tuvo asistencia perfecta.
Las iniciativas que abordan la problemática de la comercialización tienen un tinte casi incompatible que no trata retoques al actual sistema de comercialización, sino cambios de fondo.
Una propuesta impulsa la creación de una nueva Junta de Granos, otra desmantela el actual organismo recogiendo una iniciativa de Carbap, para que garantice la libre concurrencia de oferta y demanda en el mercado, otra propone un nuevo organismo que controle y arbitre dentro del sector del comercio y la industria agroalimentaria.
Se añade un proyecto presentado por el radicalismo, en el que participó el ex presidente de la Oncca, Marcelo Rossi, que propone retomar la senda del la Oficina antes de 2007, cuyo rumbo cambió por completo a partir de dos hitos: la creación de las compensaciones, y la intervención del secretario Guillermo Moreno.
Tanta heterogeneidad no pasó inadvertida por los legisladores del oficialismo. El diputado Alejandro Rossi (Santa Fe) planteó que ante la diversidad de proyectos –todos sobre un mismo tema– se remitiera a los asesores para compararlos y que los legisladores pudieran extraer conclusiones.
El santafesino también propuso invitar a las autoridades del Ministerio de Agricultura y a funcionarios para que opinaran “sobre esta problemática tan vasta y tan difícil”. Antes el vicepresidente de la comisión, el oficialista Rubén Sciutto informó que había invitado al ministro Julián Domínguez a la reunión.
El ministro no pudo asistir pero remitió una nota –leída durante la sesión– donde ratificaba en tono amable y protocolar su “compromiso” y “mirada compartida” en la búsqueda de una legislación que fortalezca al sector agropecuario.
Tras la posición que mostró el oficialismo en la voz del hermano del jefe de la bancada del FpV, el ruralista entrerriano Jorge Chemes (UCR) insistió en que “se le de tratamiento” a la temática de la comercialización (léase Oncca) “por la importancia que requiere” en la coyuntura actual.
La peronista disidente, Irma García, aceleró un poco más y compartió que se invite a los funcionarios para que “expliquen cómo se va a implementar las políticas como la de trigo y maíz Plus” anunciadas en diciembre de 2008, y que debería aparejar una baja de retenciones (al menos para el maíz) ante una mayor producción.

El programa establecía que se reducirían retenciones por cada millón de toneladas producidas a partir de un piso de 15 millones en maíz. La cosecha estimada para la presente campaña rondaría los 20 millones de toneladas, y eso debería implicar una reducción de los derechos de exportación.

Omitió decir la legisladora que según la misma reglamentación de ese programa cada productor deberá demostrar haber incrementado su productividad de forma individual y que para gozar del beneficio tiene que inscribirse en un registro especial.

Pero García quiso expresar que la incertidumbre en la etapa comercial desalienta al productor: “¿Si no sé cómo se va a vender, cómo voy a saber cuánto producir?” preguntó la pampeana dando un tono crítico a sus palabras de la hasta entonces amable sesión.

Fue la mendocina Patricia Fadel (FpV) quien disparó un dato que dejó a la oposición descolocada: “Nosotros tenemos 13 diputados y ustedes (la oposición) 11” señaló en sin perder el tono cordial. El dato era clave.

“Nosotros como bloque oficialista le estamos dando quórum –presidente– para que pueda funcionar la comisión”. Fadel pidió en consecuencia que se aceptara la propuesta oficialista para remitir los proyectos y avanzar con ellos pero en una reunión de asesores.

El ruralismo, esta vez en la voz de Hilma Ré (CC-Entre Ríos), secretaria de la comisión, insistió con que había que dar tratamiento al proyecto de la Oncca. Otro entrerriano, pero socialista, recogió el ofrecimiento del oficialismo sobre los proyectos en cuestión.

“Creemos que debe pasar a asesores”, dijo Lisandro Viale, y agregó que sería “saludable la construcción de una agenda” entre todos de lo contrario alguien podía calificar el temario legislativo “antojadizo”. El socialista propuso dar un tratamiento urgente a su proyecto de ley para la compraventa de trigo ya que la comercialización de la cosecha “se está ejecutando de una manera arbitraria” desde el gobierno.
No se quedó callado Buryaile y aclaró que “el reglamento le da la potestad al presidente de establecer el temario”, aún así recordó que se había enviado a los diputados una propuesta sin que se recibieran respuestas. Pero se comprometió a abrir el juego de consultas para acordar el tratamiento de proyectos.
La comprovinciana, de Buryaile, pero oficialista Graciela De La Rosa, subrayó que los proyectos propuestos para el debate de la Oncca “no son complementarios” sino con visiones antagónicas. La legisladora explicó que no se pueden consensuar propuestas porque hay posiciones opuestas que giran en torno a la intervención o no del Estado.
Al federado Ulises Forte (La Pampa-UCR) le quedó picando la observación de Fadel. Al fin de cuentas “no importa quien pone un diputado más o un diputado menos para el quórum” dijo minimizando la ausencia de varios legisladores de la oposición.

En cambio fue el que más elevó el tono para denunciar la situación del trigo, un tema “que hay que tratar para generar más previsibilidad”. Al cereal “para poder declararlo, primero hay que sembrarlo” disparó en referencia al discurso de la presidenta de la nación de hace pocos días que adjudicó que a la falta de trigo las pocas declaraciones de los productores.

El pampeano machacó con las políticas implementadas desde la Oncca por el gobierno que “favorece a las mega empresas” como los feedlots, mientras no se reduce la pobreza. “Espero que podamos recuperar la Junta Nacional de Granos” remarcó Forte, luego de aclarar que desde el bloque de la UCR “jamás pensamos en dejar la comercialización sin intervención del Estado”.

Rossi salió a responder al federado dirigiéndose al presidente de la comisión. “Les hemos dado quórum”, remarcó, “pero parece que no se entiende lo que esto quiere decir”. Ante las expresiones del federado, Rossi señaló que “nos parece ocioso perder el tiempo escuchando lo que Forte ha dicho por televisión tantas veces”.
Criticó Rossi que las palabras de Forte no contribuían a encontrar soluciones, y calificó de “títulos” sin sustancia –probablemente por la vehemencia del federado– los dardos que disparó el pampeano sobre la política oficial.
Aún así insistió en que el bloque mantendría su actitud constructiva “en pos de este gran espíritu conciliador que tanto nos cuesta mantener”. “Ahí está el temario”, agregó el santafesino, “estamos proponiendo una metodología de trabajo para tratarlo”.
Los demás legisladores que intervinieron contribuyeron a que fuera aceptada la propuesta del oficialismo para pasar al cuerpo de asesores los proyectos, previo a la discusión de los diputados.
El cordobés Gumersindo Alonso, a quien la intervención estatal no lo asusta, recomendó no discutir el pasado sino “el futuro sobre el tema que se elija”. Porque “el desafío que tenemos es de desarrollar la aptitud para solucionar los problemas”.
El diputado chaqueño Pablo Orsolini (UCR) tendió la mano al reconocer que “la buena disposición que tiene el oficialismo, lo comparto y lo celebro”. El legislador y dirigente federado remarcó que hay que aprender a convivir en esta “nueva etapa y empezar a trabajar”. No ocultó Orsolini que su nueva y doble condición de “productor y político” le imponen una mayor responsabilidad que antes para encontrar soluciones que esperan las bases.

Algunas intervenciones más convergieron en la decisión de pasar los proyectos a asesores, para que luego los trataran los diputados. “En dos semanas estaremos tratando los proyectos que queden de la revisión de los asesores”, señaló Buryaile a El Enfiteuta, al término de la reunión.

Esta fue la preliminar de la preliminar: apenas se trató de la agenda a tratar y no de la discusión de su contenido, la sustancia que son los proyectos que pueden llegar a convertirse en ley en el futuro, que después de todo de eso se trata.

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