11 de marzo de 2010 16:20 PM
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Mandioca

La industria promueve nuevas alternativas para la mandioca, pese a que hasta ahora su uso se orienta fundamentalmente a la obtención de almidón y para el consumo humano en forma hervida y en alguna que otra aplicación de bajo consumo. Esta raíz posee muchas posibilidades de aplicación, tanto en el sector alimenticio como para la elaboración de productos en los cuales se puede usar la planta en forma integral.

La producción actual de mandioca, de acuerdo a los cálculos de uso industrial, en finca y en las destinadas al mercado, es de aproximadamente unas 300.000 hectáreas. Debemos tener en cuenta que el 70% de la producción se da en la finca de los productores para el consumo familiar en diferentes formas y como forraje para los animales.

El 20% va al mercado en fresco y varía continuamente de acuerdo a la demanda; el resto de 8 a 10% va a la industria, lo que ha mejorado en los últimos años, ya que solamente el 5% se destinaba para la industrialización.

La cámara que nuclea a los industriales reclama un aumento de la producción y una tipificación de la materia prima para aumentar la eficiencia de los equipos utilizados. La industrialización requiere que el contenido de almidón de las raíces supere el 20%, si bien del 25% en adelante es lo ideal.

Las extractoras de almidón van aumentando y ya están trabajando 7. Hay que tener en cuenta que cada una de ellas trabaja unas 200 toneladas por día; es decir que para estar activas unos 280 días, necesitan aproximadamente unas 3.000 hectáreas cada una.

Hay que tener en cuenta que la que produce el almidón es la planta. Es por eso que hablo de extractoras y no de fábricas; en realidad son procesadoras.

La falta de implementación de un plan nacional dificulta el aumento de producción y calidad de este cultivo que bien trabajado puede llegar a corto plazo a 600.000 ha.

Uno de los grandes problemas que tiene el agricultor es la falta de información para la aplicación de técnicas que le permitan obtener mayor rendimiento de su cultivo.

Hay sectores en San Pedro y Caaguazú que con buen trabajo del suelo están cosechando unos 40.000 kilos por hectárea. Otros extraen para el mercado en fresco mandiocas comerciales a los 6 meses, comenzando la plantación en abril y mayo. Sobre este punto realicé un ensayo plantando en abril para ver el riesgo del frío. Aplicando una fumigación con caldo de ka’a he’ê antes de la helada, las plantas soportaron bien el frío y no fue afectada la producción.

La incorporación de nuevas variedades para la industria es buena, siempre y cuando se informe adecuadamente a los productores que son para uso industrial y no para ser destinadas en fresco al consumo humano ni para los animales. Esto debido a que estas variedades contienen mayor cantidad de ácido cianhídrico que es eliminado en la fase de industrialización.

La diversificación de cultivos y el buen trabajo de los suelos, con la aplicación de abono verde en forma separada o asociada adecuadamente, pueden mejorar no solo el rendimiento, sino el valor comercial de la raíz.
En la planificación, es necesario plantear que los productores se asocien o formen cooperativas, para que la distancia de producción a la planta procesadora no sea mayor de 30 kilómetros.

Esto debido a que la distancia aumenta el costo del flete y atenta contra el precio para el agricultor que  bien podría vender mejor y aumentar la ganancia por hectárea.

Nuevas oportunidades industriales, como la implementación de la fabricación de harina de mandioca, almidones modificados, uso de la hoja y pecíolo pueden aumentar las oportunidades económicas de este cultivo para mayor renta de los agricultores.

“La educación es la base del desarrollo de las comunidades.Consumiendo lo que el Paraguay produce y produciendo lo que el Paraguay y el mundo necesitan se fortalece el bienestar del país”.

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