13 de marzo de 2010 07:37 AM
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El verdadero poder del campo en el Congreso

Aunque las estratégicas comisiones de Agricultura de ambas cámaras están dominadas por referentes del sector, los reclamos históricos no tendrán respuestas inmediatas

El flamante diputado Ricardo Buryaile creyó escuchar su apellido. La Asamblea Legislativa seguía el discurso que la presidenta Cristina Kirchner daba al inaugurar las sesiones ordinarias del Parlamento. "Me acuerdo, cuando era legisladora y me sentaba donde está ahora el diputado Burayle [sic]", dijo la mandataria en una de las varias referencias a su pasado como legisladora. El diputado, ex vicepresidente segundo de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), levantó la mano y la saludó. La Presidenta durante el conflicto por las retenciones móviles mandó a los líderes de la protesta a presentarse en las elecciones. Y éste es el reflejo más acabado de una nueva realidad política, resultado de aquel conflicto. Referentes del sector agropecuario desembarcaron masivamente en las estratégicas comisiones de Agricultura de ambas cámaras del Congreso. El propio Buryaile preside la comisión de Agricultura en Diputados, donde también tienen su asiento los productores Hilma Re (Coalición Cívica-Entre Ríos), Lucio Aspiazu (UCR-Corrientes), Juan Casañas (UCR-Tucumán), Jorge Chemes (UCR-Entre Ríos), Pablo Orsolini (UCR-Chaco), Ulises Forte (UCR-La Pampa), Gumersindo Alonso (Frente Cívico-Córdoba), Estela Garnero (Córdoba Federal) y Raúl Rivara (Peronismo Federal-Buenos Aires). El único agrodiputado que quedó al margen es Alfredo Olmedo (Salta Somos Todos). En el Senado, Josefina Meabe, productora correntina afiliada a la Sociedad Rural, preside la Comisión de Agricultura. Y allí también tienen lugar Juan Carlos Marino (UCR-La Pampa) y Carlos Reutemann (Santa Fe-Federal). Por primera vez en la historia política hay tantos y tan variados referentes del mundo rural, identificado en gran medida con el interior productivo. Lejos de conformar un gueto dentro del universo parlamentario, los agrolegisladores no quedaron al margen de las pujas internas por los lugares de poder en sus respectivos bloques y también integran otras comisiones clave. Por ejemplo, el diputado Buryaile -a quienes los ruralistas apodan Pelado- está en las de Asuntos Constitucionales y de Finanzas, entre otras. Y Meabe -conocida en la política correntina como la "dama de hierro"- integra en el Senado las de Infraestructura, de Economías Regionales y de Turismo. Sin embargo, a pesar de la relevancia política que parecen haber alcanzado, los diputados de extracción agropecuaria -inexpertos en los juegos palaciegos del Congreso- están muy lejos de satisfacer las principales demandas del campo. Los tiempos del trámite parlamentario y la búqueda de acuerdos conspiran contra las urgencias. Además, una agenda política dominada por la confrontación entre un bloque opositor heterogéneo y un oficialismo que resiste con éxito no deja mucho espacio para la crisis ganadera, la comercialización del trigo o la producción de leche, por citar tres actividades agropecuarias en crisis que exigen soluciones ejecutivas, no legislativas. Además, aun cuando puedan impulsar con rapidez la sanción de leyes que impongan un cambio revolucionario en las políticas gubernamentales para el agro, siempre estará latente la posibilidad del veto presidencial, algo que el jefe de la bancada oficialista, Agustín Rossi, advirtió expresamente. Así, los agrolegisladores -que mantienen un estrecho vínculo con la Comisión de Enlace, con la que se reúnen frecuentemente- se enfretan al riesgo cierto de defraudar la expectativa, tal vez desmesurada, de los productores en un cambio profundo de las políticas estatales, sobre todo en lo referido a la apertura de exportaciones, la liberalización de los mercados de granos y carnes y una baja de las retenciones. Por ahora, los chacareros deberán conformarse con tener una amplia representación parlamentaria. Y tener paciencia. Por José Crettaz
De la Redacción de LA NACION
4,7% de los diputados son productores Doce de 257 integrantes de la Cámara baja se referencian como productores agropecuarios. Entre ellos, tres ex ruralistas que lideraron la protesta rural de 2008: Ricardo Buryaile (Confederaciones Rurales Argentinas), Pablo Orsolini y Ulises Forte (Federación Agraria). 4,1% de los senadores son productores En la Cámara alta, tres de los 72 senadores se reconocen productores: el radical pampeano Juan Carlos Marino, el peronista santafecino Carlos Reutemann y la liberal correntina Josefina Meabe de Mathó.

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