13 de marzo de 2010 08:21 AM
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Las barreras que deben sortear los exportadores

El Ministerio de Agricultura español profundizó los controles fitosanitarios para el ingreso de citrus y otros productos frescos de ultramar. Los tres organismos encargados de verificar la calidad y la sanidad de las importaciones. Los preparativos

Mientras aún no finalizó la campaña exportadora de cítricos de España y los países del Hemisferio Sur comenzaron a realizar recientemente sus primeros envíos de cítricos hacia la UE (mandarinas básicamente), los Puntos de Inspección Fronterizos de España (PIF) son los primeros organismos oficiales de control portuarios que se alistaron para comenzar a recibir a los cítricos de ultramar. Existe un claro mensaje impartido desde el Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca (MAPA) español y de las autoridades de Bruselas con el fin de exigir cierta rigurosidad en hacer cumplir los protocolos fitosanitarios firmados por aquellos países con los cuales la Unión Europea (UE) mantienen acuerdos vigentes y que exporten al bloque unificado. El objetivo principal es el de proteger, con barreras sanitarias, a los productores de cítricos y otros frutos de ultramar que ingresen a la UE a través de los puertos españoles y someter a esos productos a controles que abarcan aspectos fitosanitarios, de calidad y de inocuidad alimentaria. Son tres los organismos que conforman los PIF: uno de ellos es la Fito, otro es el de Sanidad y un tercero que es el Soivre. 

Papel de "La Fito"
Uno de los servicios más severos y sobre los cuales existe un gran respeto por parte de los exportadores de ultramar, cualquiera sea la especie vegetal que se comercialice, es "La Fito", servicios que controla todos los aspectos fitosanitarios y hacen cumplir a rajatabla los protocolos vigentes entre la UE y los países que llegan con sus mercancías al interior de la UE. Ese organismo controla el certificado fitosanitario de cada partida, que acompaña a la documentación de exportación, que a su vez debe coincidir con lo declarado en los Bil of Lading (BL) y en los packing list presentados en los puntos de ingresos (puertos Españoles). Por otra parte y en forma aleatoria se toman muestras para inspeccionar que los frutos que ingresan no cuenten con plagas o enfermedades cuarentenarias ausentes en el seno de la UE y sobre las cuales se tiene vedado su ingreso. Este servicio que es tan inflexible como los  otros dos, es el más temido ya que dicho control es sobre el cual más exigen control los propios productores de la UE sobre todo de las zonas productoras de España. Por otra parte, este es el servicio que más relación posee con el Senasa, de allí que el Servicio Sanitario de nuestro país lleva adelante inspecciones en los galpones de empaques habilitados para la exportación, auditando y certificando que la fruta que viajará por vía marítima o aérea cumpla con los protocolos europeos en materia fitosanitaria.

Sanidad
Sanidad, a su vez, está compuesto por técnicos que toman muestras de frutos para realizar análisis sobre los residuos de productos químicos sobre la fruta ingresada. Ese proceso se ejecuta en laboratorios autorizados y además de constatarse que los productos residuales estén autorizados por Bruselas, lo importante será también determinar que dichos residuos no superen el LMRs (Limite Máximo de Residuo) homologados y validados para toda la UE a partir de noviembre de 2008 para los miembros de la UE. Estos análisis suelen ser más lentos que los de la Fito y normalmente si existe alguna irregularidad en el cumplimiento de las normas vigentes, las sanciones caen sobre las partidas posteriores a las analizadas, declarándose en algunos casos alertas sanitarias cuando los problemas de residuos suelen ser reincidentes. Y se bloquea el ingreso de  exportadores o de países en caso de que la norma no se cumpla.

Soivre
El tercer órgano, Soivre, está compuesto por técnicos que controla la calidad de la fruta ingresada, haciendo cumplir los controles en materia de categorización de la fruta analizada. Muchas partidas que puedan haber salido mal categorizadas desde origen o que puedan haber sufrido algún daño en el tránsito por efectos de bajas temperaturas o mala manipulación durante el transporte, pueden ser recategorizadas y sufrir alguna penalización, inclusive el decomiso si correspondiese.
Ante este panorama, que no debe ser tomado como algo anormal ya que ocurre todos los años, los exportadores de productos vegetales que envías sus producciones al bloque de la UE o países con iguales restricciones cuarentenarias, deben tomar conciencia que las normas están hechas para cumplirse y que su control es riguroso en destino.
Los exportadores de cítricos conocen a que tipo de inspección serán sometidos en destino y por ello la mayoría se preparan para exportar productos de alta calidad que cumplan con todos los protocolos firmados en materia de plagas y enfermedades, cumpliendo además con la normativa de residuos químicos vigentes y en materia de categorización de la calidad. Todo un desafío que muchos ya lo conocen, están preparados, pero no por ello preocupa la rigurosidad con que los PIF españoles suelen actuar en determinados puertos de España cada año.

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