El Observatorio de Bienestar Animal (OBA) lamenta la falta de compromiso del Gobierno con una hoja de ruta nacional de contribución al marco europeo en materia de bienestar animal en acuicultura
El Observatorio de Bienestar Animal (OBA) ha hecho pública su decepción por lo que considera una falta de compromiso del Gobierno “con una hoja de ruta nacional específica para la próxima revisión del marco legislativo europeo de bienestar animal en acuicultura”; y que tampoco aclare, con respecto a las importaciones, si el bienestar animal será un requisito exigible para los productos importados. Así lo ha manifestado la organización después de recibir la respuesta del Gobierno a la pregunta realizada a instancias del propio OBA por Alberto Ibáñez, diputado de Sumar.
OBA, que reconoce que España es un referente técnico -con guías de bienestar ya validadas por el sector y estudios sobre métodos de sacrificio humanitarios-, considera que nuestro país debe desempañar un papel proactivo en ese proceso comunitario; de ahí que haya preguntado al Gobierno si tiene previsto impulsar -en coordinación con las comunidades autónomas, el sector acuícola y la comunidad científica- una hoja de ruta específica para contribuir técnicamente a la futura revisión del marco comunitario europeo en este ámbito. En su respuesta, el Gobierno señala que “existe ya una base normativa e institucional que permite articular una contribución técnica sólida al proceso comunitario, reforzando la coordinación con las comunidades autónomas, el sector y la comunidad científica, y facilitando la generación y validación de indicadores, protocolos y buenas prácticas, así como la canalización de instrumentos de I+D+i y fondos europeos”. También explica que esas actuaciones se desarrollarán en el marco de la Estrategia Española de Acuicultura 2021-2030 y del actual periodo de programación 2021-2027, con el fin de que España pueda desempeñar un papel proactivo y técnicamente fundamentado en el debate europeo.
Esta contestación del Gobierno, no ha satisfecho a OBA, que considera que en su respuesta “se limita a remitir a estrategias genéricas ya existentes, sin definir un liderazgo claro ni plazos para la transferencia de conocimiento científico al proceso comunitario”.
Respecto a la pregunta sobre qué iniciativas prevé promover el Gobierno para reforzar la coherencia entre los estándares exigidos a la producción acuícola en la UE y las condiciones aplicables a los productos importados con el fin de prevenir distorsiones de competencia, garantizar la confianza del consumidor y proteger el esfuerzo de mejora continua del sector acuícola europeo, lamenta OBA que el Gobierno en su respuesta “no aclara si el bienestar animal será un requisito exigible para los productos importados (cláusulas espejo), vinculando cualquier avance únicamente a la cooperación y no a la reciprocidad normativa”.
A este respecto, en su respuesta escrita el Gobierno explica que “los acuerdos comerciales no suponen una relajación de los requisitos que deben cumplir los productos que entran en el mercado comunitario, ya que éstos deberán seguir cumpliendo los requisitos de salud y seguridad de la Unión Europea, que son los mismos que se aplican a los productos nacionales”. En materia medioambiental y laboral, responde el Gobierno de España que “defiende que en el marco de la política comercial de la UE se trabaja sobre la base de cooperación con nuestros socios comerciales…”. En particular, se señala que en lo que respecta al Acuerdo UE-Mercosur, en éste se establece el marco para la cooperación bilateral e internacional en temas como bienestar animal, biotecnología agrícola, resistencia antimicrobiana, salud animal y vegetal
En esta línea, y según las repuestas aportadas por el Gobierno, desde OBA advierten que “sin una hoja de ruta técnica y objetivos claros, los consumidores españoles seguirán careciendo de las garantías de bienestar que buscan en los productos importados”.



