20 de abril de 2026 12:29 PM
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Alertan por el futuro del sistema sanitario ganadero

Bernardo Cané analizó en Agroperfiles Radio las recientes medidas sobre la vacunación contra la aftosa en Chaco y advirtió sobre un posible debilitamiento del sistema sanitario.

El ex director del SENASA, Bernardo Cané, actual presidente de la Mesa Argentina de Carnes Sustentables, le dijo a Agroperfiles Radio que “los cambios se dan en un contexto de crisis institucional del organismo sanitario y de tensiones dentro del sector productivo, lo que podría afectar el control epidemiológico y la posición del país en los mercados internacionales.

La reciente decisión de flexibilizar el esquema de vacunación contra la aftosa en Chaco reavivó tensiones dentro del sector ganadero y abrió un debate profundo sobre el modelo sanitario vigente.

En ese contexto, el ex director del SENASA, Bernardo Cané, cuestionó con las medidas adoptadas y advirtió sobre las consecuencias de avanzar sin consenso técnico ni territorial.

Cané planteó que “se están tomando muchas decisiones desde Buenos Aires, lejos de la realidad del territorio” y remarcó que los cambios recientes no respetan el esquema histórico de articulación entre actores públicos y privados. Según sostuvo, “este modelo, que es un consorcio entre el gobierno nacional, las entidades y los gobiernos provinciales, no se está respetando”.

RESOLUCIONES TOMADAS SIN ANALISIS

En esa línea, subrayó que resoluciones como la 201 y las modificaciones en categorías y fechas de vacunación “en ningún caso vinieron de un debate”, sino que se impulsaron sin la participación efectiva de organismos clave. “La CONASA está desactivada y ni fueron consultadas las cuatro entidades”, señaló, al tiempo que recordó que algunas organizaciones ya manifestaron su rechazo.

El especialista también expresó preocupación por la desarticulación del sistema solidario. “No me parece que sea superador que un productor con capacidad de presión sobre su veterinario decida cómo vacunar o no vacunar”, afirmó. Y agregó que “desfinanciar los entes y el modelo solidario que permitía asistir a pequeños productores o emergencias no se va a tender a dar”.

RIESGOS DE RETROCESO Y FALTA DE CONTROLES

El exfuncionario recordó prácticas del pasado para advertir sobre posibles retrocesos. “No se vacunaba, o se contrabandeaban vacunas de Paraguay y se las tiraba usando tres veces lo importado”, relató, al tiempo que cuestionó que se repitan esquemas sin control. “No me parece que eso sea superador”, insistió.

Frente a este escenario, propuso fortalecer los mecanismos de fiscalización. “Sí es superador hacer auditorías, un sistema permanente sobre los entes desde el punto de vista epidemiológico, administrativo y de costos”, explicó. A su entender, esto permitiría garantizar que “no sea un ente lucrativo, sino de interés común”.

Cané también vinculó las decisiones actuales con una falta de planificación estructural. “Otra vez nos encuentra desarmados o somos reincidentes en pelearnos entre nosotros” planteó; remarcando que “los conflictos internos debilitan la posición del país frente a oportunidades sanitarias y comerciales”.

“UN SENASA DEVALUADO”

 “Es necesario advertir que hay una debilidad institucional y una fuerte crisis” del organismo sanitario, no observada con detenimiento”, dijo Cané al hablar sobre la actualidad del SENASA.

 “En vez de fortalecer Senasa, se van 30 veterinarios por mes por malos sueldos”, advirtió. Además, describió un panorama de precariedad al señalar que “no tienen vehículos, no tienen sueldos dignos, no tienen capacitación”.

En esa comparación, fue contundente. “En un puesto fronterizo hay empleados de migraciones, de ARCA y de Senasa, y el del ente sanitario está sin los recursos necesarios”, señalando que “no tiene ni ropa, ni vehículos, ni sueldo, lo que refleja una falta de prioridad política en materia sanitaria”.

También vinculó estas debilidades con episodios recientes. “Ahora tenemos este problema de Scrapy, con demoras en análisis y resultados, y eso es debilidad”, explicó. Para Cané, estas falencias impactan directamente en la imagen internacional del país. “Cuando uno pierde prestigio, a todo el mundo se le anima”, graficó.

AUTOCRÍTICA Y RESPONSABILIDAD

Más allá de las críticas, el exdirector evitó centrar el problema exclusivamente en decisiones políticas. “No hay que politizar este tema”, afirmó, y remarcó que “es nuestra responsabilidad, como productores y dirigentes, hacernos cargo de lo nuestro”.

En ese sentido, cuestionó la falta de participación activa del sector en debates clave. “No vi a las entidades o cámaras ir al Congreso a debatir el presupuesto de Senasa” señaló, sugiriendo que el compromiso institucional debe ser más amplio. “Mientras tanto, no le permiten ni usar los fondos que recauda”, agregó.

Asimismo, planteó la necesidad de cambiar la mirada estructural del sector agropecuario. “En vez de discutir si un productor puede contratar su veterinario, por qué no hablamos de una ganadería grande y en serio”, propuso.

Y agregó: “Argentina es un país inmaduro, que siempre le echa la culpa a otro y se siente víctima inocente. Esa lógica impide asumir responsabilidades y avanzar con soluciones de fondo”.

Fuente: Agroperfil

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